Era un secreto a voces. Ronaldo, el jugador que ha marcado un antes y un después en la forma de ver y jugar al fútbol, con sus increíbles regates y sus insuperables goles, ha anunciado que oficialmente deja el fútbol, ya de forma definitiva.
El jugador, en la entrevista que concendió a un diario brasileño, confirmaba lo que muchos pensaban de sus últimos tiempos, confesando que las jugadas que pensaba le resultaban ahora imposibles de ejecutar; con un sentimiento de frustración sobre el campo, y a fin de evitar males mayores, Ronaldo ha preferido poner punto y final a una brillante carrera, que le posiciona entre los mejores delanteros que se han visto en el fútbol mundial a lo largo de bastantes años. Atrás quedan su fugaz paso por el Barcelona o el Real Madrid, numerosos títulos que le galardonaban como mejor jugador del planeta en más de una ocasión, y el trasiego por un sinfín de clubes, que pagaron importantísimas cantidades por contar con sus servicios, además de las muchas lesiones a las que se hubo de enfrentar.
Se va Ronaldo, pero su legado siempre prevalecerá. Y es que cualquier aficionado al fútbol recordará goles increíbles, como el que creó de la nada frente al Compostela hace ya tantos años. Supongo que parte de la magia de sus botas y sus regates queda ahora en otros jugadores, que quizás han aprendido sus técnicas y sus maneras, pero que nunca podrán emular del todo a este gran campeón.










