Una de las imágenes más estrambóticas de los últimos tiempos aconteció en el Sunderland-Liverpool, partido que se recordará durante mucho tiempo por el gol local, el único del encuentro y que supuso la derrota del equipo de Benítez (1-0).
Transcurría el minuto 5 del partido en el Stadium Of Light cuando Bent disparó a puerta, el balón impactó contra una pelota de playa roja y desvió la trayectoria del disparo, despistando a Reina y originando el gol.
Según el reglamento, el árbitro del encuentro debió detener el partido y reanudarlo con un bote neutral, pero no fue así. Un detalle gracioso de esta anécdota es que la pelota, como puedes ver en el vídeo, luce un escudo del Liverpool, y fue arrojada aparentemente por un niño aficionado a los de Anfield.
El tanto subió al marcador y desequilibró un partido que traerá cola.
Fuente: 20Minutos










