Después de ver el partido de ayer, y aunque el Barcelona todavía siga en segundo lugar, es hora de hacer un análisis del fútbol que el Barça está desplegando en el terreno de juego, y plantearse cómo puede ser que se hagan con victorias tan absolutamente demoledoras sin apenas despeinarse.
Si el único gol que encajaron ayer fue fruto, por así decirlo, de un cúmulo de casualidades, no hay mucho más que decir de una defensa sólida y bien estructurada, que sabe muy bien cómo dejar en fuera de juego a la delantera rival, y que tiene claros los tiempos precisos para lograr abrir brecha entre las filas del enemigo. Juego al toque, rápido y táctico, con un Xavi Hernández estelar y un Iniesta rompedor, capaces de buscar a Messi en cualquier momento quien, a su vez, es otro de los grandes ejes de este barcelona. Espectacular estuvo también ayer Alexis, rapidísimo y muy acertado, listo para desbordar en cuestión de segundos la defensa de cualquier equipo, siendo así el verdugo de más de un portero en lo que llevamos de temporada.
Sin embargo, si hay que destacar una característica de este Barcelona es sin duda su espíritu de lucha; no es fácil recomponerse ante un gol psicológico tan rápido, y mucho menos si el rival es el Real Madrid. La motivación, que no les falta, es el motor de este equipo todavía joven, cuyo tiempo parece todavía no haber pasado.










