Increíble. Irrepetible. Inimaginable, pero cierto, y en mi opinión totalmente justo. Lionel Messi ha vuelto a hacerse con el Balón de Oro, y con este ya son tres que logra de manera consecutiva, igualando al maestro Platini, que allá por los años 80 consiguió forjar la misma leyenda al lograr los tres preciados galardones año tras año.
Lo más destacable de esta auténtica proeza del deporte no es sólo el hecho de que Messi esté absolutamente imparable en su nivel, sino que además los críticos han sabido valorarlo con sus votaciones, y ni siquiera ha existido la posibilidad de que perdiese el trofeo ante alguno de sus rivales; tanto es así, que Cristiano Ronaldo, otro jugador que sin duda podría haberse llevado el triunfo, sólo obtuvo un 21,6% de los votos, siendo un 9,2% para Xavi y un arrollador 47,8% de los votos para el argentino, que de esta forma logra consagrarse y alcanzar lo que sólo las auténticas leyendas del fútbol pudieron conseguir en el pasado.
Con humildad, gesto nervioso y una irreprochable sonrisa en los labios Messi se hacía con este tercer trofeo, que es el reconocimiento no sólo al talento en estado puro, sino también al hecho de que un jugador puede merecer tres, cuatro y cinco veces llevarse el Balón de Oro, por su buen hacer en el terreno de juego, pero sobre todo por la calidad que, a todos los niveles, demuestra partido tras partido.











Messi es el más grande, y hay gente que todavía no quiere admitir que no hay comparación entre él y la resta de jugadores que han existido…un ser de otro planeta!