1-1: Punto cruel

La victoria se ha esfumado hoy de Montjuïc de la manera más dolorosa posible, con el tiempo reglamentario prácticamente cumplido. En el 91 marcaba el Recreativo de Huelva aprovechando un penalty de Kameni, y arrebataba dos puntos de oro a un Espanyol que de nuevo ha dejado la imagen de equipo luchador, aguerrido y comprometido, pero al que la suerte sigue apartándole la mano.

El conjunto blanquiazul salió muy enchufado desde el pitido inicial, demostrando que saben mejor que nadie que tendrán que hacer un buen trabajo para salvar la situación. Su juego dinámico e intenso le dio el dominio territorial, aunque no le valía ninguna ocasión clara. Claro que, la superior posesión de los de Pochettino aseguraba la defensa, que vivía tranquila sin que el Recreativo llevara el balón con peligro a las cercanías del área local.

A medida que avanzaron los minutos, sin embargo, el balón dejó de ser siempre blanquiazul, y despertó el hambre ofensivo del Recreativo, que aprovechaba la habilidad de Sisí, la velocidad de Colunga y la llegada de Camuñas para proponer acciones de peligro. A todo esto, la lluvia se hizo cada vez más fuerte sobre Montjuïc, con lo que el terreno propiciaba un juego todavía más rápido. Al descanso, las tornas habían cambiado, y eran los de Alcaraz los que llevaban el peso del partido y disfrutaban de las ocasiones de peligro.

Le costó un poco al partido arrancar tras el descanso, con dos equipos que no se iban a lanzar a por los tres puntos de buenas a primeras. Eso conllevaba la buena noticia de que la chispa del Recreativo se había apagado para no encenderse ya más. Sisí ya no percutía, Colunga ya no desbordaba, y Camuñas ya no conectaba, merced al enorme trabajo defensivo de un Espanyol que supo achicar los espacios en su campo y eliminar las vías por donde los andaluces le habían hecho daño en la primera mitad. Y casi al mismo tiempo, llegó la explosión de alegría que tanto necesitaba Montjuïc, que tanto ansiaba el equipo. Nené enroscó un balón con su zurda, buscando la zona del punto de penalti, donde apareció la testa de Nico Pareja, que perforó las mallas de un batido Riesgo.

El gol encendió los ánimos de la grada, y la ambición del equipo, que lejos de meterse atrás a especular con el resultado, demostró que quería jugar con desparpajo, buscar la meta rival. Acercamiento tras acercamiento, los jugadores pericos parecían cada vez más grandes, y los andaluces más inofensivos, más desconcertados, más superados. Sólo una ocasión clara tuvieron los de Alcaraz, cuando Nayar peinó un balón al que no había llegado Kameni, pero su trayectoria fue apartándose, por escasos milímetros, de la vacía portería local.

Con dominio blanquiazul pasaban los minutos, y cuando parecía que no tenía que suceder nada más hasta el pitido final, a escasos segundos para el minuto noventa, Marco Rubén se encontró un balón en las cercanías del área del Espanyol, dribló y se plantó ante Kameni, que le derribó. Penalty y expulsión del arquero perico. Como si esto fuera poco, el Espanyol ya había realizado los tres cambios, y Lola tuvo que ponerse los guantes como último recurso para evitar lo inevitable. El mismo Ruben se encargó de transformar la pena máxima, y de subir al marcador, sin tiempo para más, un empate doloroso y amargo para el Espanyol, que prácticamente ya saboreaba la victoria. La parte positiva, sin embargo, es que ese punto acerca un poco más a los de Pochettino a la zona de salvación, y que de nuevo ha respondido hoy la afición, otra vez magnífica.

Fuente:RCDEspanyol

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About the Author: Javier Córdoba

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