3-0: Clos Gómez rompió el partido

Fue un bombardeo mediático continuado. Al menos durante las últimas 48 horas. Ronaldo y su ansiedad. Ronaldo y su crispación. Ronaldo y su crisis. Que si lleva 48 días sin marcar porque el del otro día se lo adjudicaron a Pepe… Que si … Tanto da. Se había insistido tanto que Clos Gómez decidió que era el momento de ponerle remedio. Obsequió al Madrid con un penalti injusto, inexistente y que se convertirá en una de las jugadas más criticadas de la jornada, al considerar como punible el impacto de un chut de falta de Ronaldo en el brazo de Luis García, cuando éste se giraba en la barrera, ajeno al recorrido de la pelota, para evitar su impacto. Intencionalidad cero. Ni de Luis en darle, ni de Cristiano en estamparla allí. Ronaldo agradeció el regalo, recogió la pelota y tuvo que chutar dos veces porque en la primera un par de compañeros se habían colado en el área. Ahora sí, el astro portugués podrá descansar tranquilo y se sabrá y quedará escrito que 48 días después volvió a marcar… De penalti aradecido y reído en las gradas, eso sí.

Con el marcador en contra, al Espanyol le tocaba escribir otra historia, una historia que había comenzado siendo de entrega, de toque y de buen gusto por el juego, hasta el punto de que la mejor ocasión desde el inicio la puso Callejón con un chut que se escapó ligeramente desviado. Pero el equipo no se descompuso en ningún momento. Que el Espanyol lo estaba haciendo bien lo ratificaba la grada madridista con pitos de desaprobación para el equipo blanco. No le gustaba lo que estaba viendo y consideraba que el jovencísimo Espanyol que había sobre el campo no podía ser tan rival para el ‘excelso’ elenco madridista.

Las cosas se torcieron para los blanquiazules el lunes con las sobrecargas de última hora de Dátolo y Javi Márquez, que no entraron en la lista de convocados. Curiosamente el centrocampista catalán vivió un día extraño. Por la mañana una ecografía le dejaba en Barcelona por precaución y por la noche asistía al nacimiento de su primer hijo. Pero como las adversidades vienen encadenadas, hoy por la mañana Víctor Ruiz amaneció con un proceso febril del que no se recuperó y que le obligó a quedarse en el hotel.

Pochettino tuvo que hacer encaje de bolillos para recomponer un once titular que plantó cara durante todo el partido pero que poco pudo hacer ante el arbitraje compensatorio de Clos Gómez.

El Espanyol salió en la segunda mitad empujando, apretando e incomodando al Madrid para el que Mourinho solicita regularidad y estabilidad para acabar de construirse. Esa era la impresión generalizada. Los blancos se aturullan cuando no manejan el ‘tempo’ del partido y llegan los errores como los de Pepe, que debió considerar que el debutante Callejón (no había podido jugar hasta ahora contra su ex equipo por una cláusula de penalización en su contrato) era demasiado insistente y al que obsequió con dos tarascadas que le valieron dos amarillas y la expulsión. Nada que objetar. Lo entendieron hasta los madridistas más confesos. Con el Madrid con 10 y con el Espanyol achuchando se abría un partido atascado. Se abría, sí… y eso temió Clos Gómez que mandó al vestuario con roja directa a Galán cuando se tiró a los pies de Ronaldo sin llegar a tocarlo. Anda el arbitraje sensibilizado por lo de Messi del domingo y ese arranque de ímpetu blanquiazul se sancionó con un por si acaso… Para evitar susceptibilidades no sea que… 10 contra 10. El Espanyol valiente y el Madrid acorazado atrás para defender su exigua renta. David contra Goliath. Sin embargo, la herida blanquiazul se abrió con una pérdida de balón en la zona central que posibilitó el contragolpe local y el remate final de Higuaín, crispado toda la noche porque no encontraba su sitio. Marcó, fue ovacionado y fue sustituido. Lo que vino después ya nada tuvo que ver con lo que estaba siendo el partido porque salió Benzema, encontró un hueco, marcó el tercero, llegaron las protestas de Forlín y también se tuvo que ir a la calle con una segunda amarilla.

Mourinho podrá seguir disfrutando de su larga racha de victorias como local, el Espanyol, al menos, de su orgullo y de su lucha contra la adversidad, y Clos Gómez de añadir otra derrota blanquiazul como visitante. Cuatro veces ha coincidido y todas se saldaron con derrota.

Fuente:RCDEspanyol

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About the Author: Javier Córdoba

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